De Osh a Kazarman y Song Kul
Kirguistán

De Osh a Kazarman y Song Kul

Creo que hemos dormido cerca de 13 horas seguidas. El trekking nos dejó verdaderamente exaustos y necesitabamos un profundo sueño con el que recargar energías. Además, yo sigo con una mueca en el estómago. Quizás no lo haya comentado antes, pero es inevitable caer contaminado con el agua. Aunque se beba siempre agua embotellada, aunque se usen pastillas potabilizadoras, siempre se probará una ensalada que ha sido lavado con agua, un tomate, o una lechuga. Por ello lo mejor es asumir que puede ocurrir y en cuanto ocurra, tratar de frenarlo.

Bajamos a desayunar y nos damos cuenta de que ya está nuestro 4X4 esperándonos. ¿Pero no dijimos a las 9? «Es que ya son las 9». Mierda, llevamos casi 3 días viviendo en Kirguistán y nadie nos comentó que viven en otra zona horaria, es una hora más que en Uzbekistán. Nos vamos corriendo a desayunar, cambiamos nuestros relojes y empacamos los macutos. Abandonamos Osh para poner rumbo a Song Kul a través de todo el valle de Naryn, haciendo noche en el pueblo de Kazarman.

Opel frontera mítico y Kushu saludando en un alto del camino hacia Song Kul

Y entonces conocemos a Kushu, el que será nuestro conductor durante los próximos 4 días. Parece un buen tipo, no habla ni una palabra de inglés, sólo ruso y kirguí, pero tiene un rostro afable y algo nos dice que podemos confiar en él. Conduce un Opel Frontera negro que parece sólido y estable. Encima tiene cinturones de seguridad en los asientos traseros! Definitivamente no podíamos esperar nada mejor.

Cargamos el maletero con los macutos e iniciamos la ruta en dirección Song Kul. Vamos callejenado por Osh hasta que por fin logramos salir del entramado de callejuelas y cruces para encarar una carretera flanqueada por chopos y puestos de fruta ambulante. Primero llegaremos a Jalal Abad para acto seguido continuar hacia el interior de la provincia de Naryn.

250 km que se hacen en cerca de 6h.

El camino se hace agradable. Poco a poco vamos avanzando por zonas cada vez más despobladas hasta que llega un punto en el que el viaje transcurre por una pista de arena y piedras. Miramos atrás y lo único que se aprecia es la nube de humo que levanta nuestro coche, nos da la impresión de estar entrando en lo más profundo de una tierra completamente vacía. Y en un momento empezamos a ver una montaña, habremos pasado la zona de Kara Alma y empezamos a salvar altura a medida que subimos la carretera de montaña. Miro el reloj y estamos a 3.000 metros,

Pasado el alto volvemos a descender. Parece que estemos avanzando en una playa gigante donde las montañas reflejan las formas de la arena de mar. No hay nada ni nadie, sólo pequeñas montañas erosionadas por el agua y el viento.

Descendiendo hacia Kazarman

Cuando hemos llegado al punto más bajo, empezamos un recorrido por el plateau en paralelo a la cadena montañosa. Estamos muy cerca de Kazarman, donde haremos noche en una especie de Guest House. Al parecer se trata de un lugar con cierto renombre en la zona, no en vano lleva más de 10 años recibiendo los pocos turistas que pisan este lugar. La mujer que lo regenta da la impresión de llevar el negocio con mucho remango al tiempo que su marido circula por el lugar mostrando desinterés por los que estamos por allí.

Cenando en Kazarman

 

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.